12 DE OCTUBRE INICIO DEL GENOCIDIO EN ABYA YALA: NADA QUE CELEBRAR

12 de octubre no es un festejo por el día de la hispanidad, ni encuentro de dos mundos sino de resistencia. Esta fecha representa negar la invasión y el genocidio de millones de personas que marcó el inicio del holocausto en nuestro continente. Conmemorar esta fecha significa negar los siglos de saqueo, discriminación, racismo y apropiación de territorios de los pueblos originarios para la explotación de las riquezas naturales y de los talentos humanos.

Hace 534 años llegaron los europeos al territorio del Abya Yala, llamándole América. Fue entonces el inicio de uno de los procesos más violentos y descarnados cometidos por Europa: el genocidio en Abya Yala, nombrada así por las grandes civilizaciones que se desarrollaron en esta parte del planeta.

En lengua Dulu-Gaya del pueblo Kuna, Abya Yala significa Tierra madura, tierra viva y tierra en florecimiento. Los Nahualt la llamaron Cemanahua, lugar rodeado de agua, también Ixachitlan, lugar de gran inmensidad. Los Caribes la denominaron Zuania, tierra firme. Para Las culturas del sur era Tawantinsuyu, las cuatro regiones del Sol unidas integralmente.

Los diferentes nombres por los pueblos originarios en varios idiomas a estas tierras, refleja la existencia de muchas culturas y civilizaciones que tenían una visión del mundo donde la Tierra estaba íntimamente ligada al Agua y a lo divino. Abya Yala es el nombre de un continente que hoy es el símbolo de los pueblos originarios. A esta Tierra Viva, madura y en florecimiento llegaron los invasores a saquear todas sus riquezas.  La modernidad llegó para destruir, depredar la naturaleza y encubrir “al Otro” (E. Dussel), invisibilizar y negar la presencia de los pueblos. Este encubrimiento fue el inicio de la barbarie.

En los primeros años de la conquista cerca de cien millones de personas fueron ejecutadas, murieron por la exposición a enfermedades traídas del viejo mundo, por hambre y sed. Desde esta fecha comenzó nuestra resistencia, “nos mataron en cadena. Cazaron como a animales” Sin embargo, no lograron desaparecernos por completo. El proceso de despoblamiento forzado aún no ha terminado; cinco siglos de resistencia, cinco siglos de coraje, luchas y levantamientos.

Se olvidaron que “somos semillas y como semillas hemos germinado y resistido, y hemos llegado hasta hoy con el holocausto de millones de héroes y heroínas. El genocidio hacia los pueblos nativos ha sido permanente en la Colonia, en la falsa Independencia, en la República. El nuevo proceso de acumulación, lleva hoy la cara de la minería y los ejércitos neocoloniales, paramilitares y el narcoestado.

Recordemos que durante los años setenta y noventa del siglo XX, en el genocidio en Guatemala los militares fueron entrenados por israelitas para cometer los peores crímenes: ejecuciones de comunidades indígenas, a los niños los golpeaban con piedras hasta matarlos, a las mujeres las violaban en grupo hasta que morían desgarradas; a los hombres los arrojaban en pozos de excremento para que mueran ahogados.

Lo que ahora Israel está realizando en Palestina es una continuidad de genocidios. Esta situación nos permite entender lo que es el estado Israel y lo que representa. Y no está únicamente en Medio Oriente, hoy ya se encuentran israelitas judíos sionistas en todo nuestro continente. En algunos países están en el poder y fungen de asesores en políticas de seguridad. Ahora vienen por nosotros, se están instalando con gobiernos fascistas. Están comprando territorios de pueblos nativos y desplazándolos, como en el caso de los hermanos garífunas, en Honduras, los mapuches en Chile y Argentina donde están quemando deliberadamente los bosques.

Es sorprendente cómo países latinoamericanos aceptan y apoyan a ese tipo de personas. Ese sometimiento de las invasiones y la sumisión a las religiones nos mantienen colonizados y ofuscados, por eso la sociedad colonizada mira hacia otro lado y aplauden a gobiernos colonialistas, tiranos y fascistas que traen la muerte y destrucción.

En octubre de 2025 Daniel Noboa dio la orden de masacrar a los pueblos levantado en el paro nacional, donde muchos compañeros fueron mutilados por las FFAA y asesinaron a tres personas: dos de Otavalo y uno del pueblo Saraguro.

La realidad que vivimos duele mucho. Tenemos que prevenir que el genocidio de Palestina no está lejos de América. No podemos quedarnos en silencio, no hay salvación si no reaccionamos. Urge comprender los conceptos de genocidio, conflicto y guerra; para una guerra deben las dos partes estar en condiciones de tener militares y estar armados, al no existir estas condiciones, lo que se hace en Palestina es genocidio, es exterminio. Lo dijo Trump, “una civilización dejará de existir a media noche”.

Por ello, hablar de estos temas es urgente. Casi todos los gobiernos ultraderechistas están alineados con “El Escudo de las Américas”, el régimen sionista israelí y el narcotráfico. Y las políticas que planean para las comunidades latinoamericanas son de muerte y extinción. Michalski (2026) señala que lo que hoy estamos viviendo es “una batalla colonial por el control material de los recursos, la fuerza de trabajo y la soberanía territorial”.

Hoy, la proclama “libertad, igualdad y fraternidad” es un simple slogan, porque bajo la sombra de seudo democracia se arrebata la educación, la salud, el trabajo, la paz y seguridad. Ante esto, la resistencia de los pueblos nativos y de la juventud se levanta, sigue viva. La memoria de nuestras luchas no se borra, se sostiene en la organización comunitaria, en la defensa de nuestros territorios, el Agua y la lucha por defender los derechos individuales y colectivos alcanzados con luchas, resistencia y sangre.

Es tiempo de dejar el odio, el racismo y la polarización y defender lo mínimo que tenemos de libertad y democracia. Nuestros principios del Buen Vivir son la alternativa para la vida y el desarrollo de la sociedad en lugar del embrutecimiento general de la humanidad. Los pueblos nativos miramos hacia un futuro distinto del modelo de vida de acumulación capitalista que nos conduce a la destrucción de la Madre Tierra.

Portada: imagen tomada de https://n9.cl/vtjn57

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