EL PASTOR DE LOS POBRES, EL AMIGO DE TODOS

Desde aquel 8 de abril de 1981, cuando monseñor Luis Alberto Luna Tobar descendió d la aeronave procedente de la ciudad de Quito para asumir la Arquidiócesis de Cuenca, me invadió una grata impresión. Amable, respetuoso, inteligente, aceptada entrevistas de prensa sin ninguna excusa; tuve la suerte de entrevistarle varias veces para prensa, radio y televisión. Dueño de un magnifica oratoria, pronto se ganó el respeto y cariño de la ciudadanía. Con valentía supo criticar a los gobiernos de turno y el presidente Febres Cordero siempre reconoció su personalidad Se apersonó del desastre de La Josefina y con prudencia y espero expresó su opinión sobre las supuestas apariciones de la Virgen en la zona de El Cajas.

Era sin lugar a dudas un comprometido con los humildes y se convirtió en la voz d aquellos que no tienen voz, con sus artículos bien trazados en diario “El Mercurio” y en el desaparecido diario “Hoy”. Canciller de la Universidad del Azuay y buen amigo de este periodista y su familia –de hecho, celebró mi matrimonio y consagró en bautizo a mi querido hijo–.

Se retiró de la Arquidiócesis de Cuenca y su fallecimiento ocurrió el 7 de febrero en el 2017, ha dejado un vacío enorme. Pero, lo recordamos con cariño, admiración y respeto porque fue el sacerdote, el cuencano por adopción, el querido amigo, el pastor maravilloso.

Cuenca, julio 2023

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