Con la invasión y ataque gringo a su suelo, Venezuela ha sufrido la segunda agresión imperialista a su territorio. La primera fue entre 1902 y 1903, entonces por una flota armada de Inglaterra, Alemania e Italia, que reclamaban deudas que el gobernante venezolano Cipriano Castro se negó a reconocer. Hubo un bloqueo naval con más de 20 buques, bombardeo de posiciones militares, muertos y múltiples presiones. Estados Unidos fue mediador, pero al final se impusieron las potencias.
Hoy, Venezuela ha sido atacada con un pretexto político y apresado su dictador, terco, represor y sanguinario, que desconoció el resultado de las elecciones que perdió y apoyado por la autoridad electoral afín a su propio partido, afirmó que su Consejo Electoral no estaba para anunciar resultados sino para proclamar un ganador.
Ahora, como telón frontal y no de fondo, el presidente Trump proclama que el bombardeo a Venezuela y apresamiento de Maduro tienen como fin tomar el petróleo que supuestamente le robó el gobierno venezolano, cuyo gobierno será controlado por el poder gringo, según reconoció el inquilino de turno de la Casa Blanca…
Vale decir que dos filosofías del poder imperialista inspiran este segundo ataque a la soberanía de Venezuela: la Doctrina Monroe y el Destino Manifiesto. A la primera doctrina apeló Trump, en rueda de prensa, al justificar el ataque.
En 1823, el presidente de EE.UU James Moroe proclamó “América para los americanos”, ante intenciones de Prusia (Alemania), Rusia y Austria de ayudar a España a recuperar sus colonias recién independizadas. Futuros mandatarios yanquis lo extendieron a “América (y sus riquezas) para los usamericanos a lo que el resto de gobiernos debían serle funcionales o le cortaban la cabeza.
Más radical fue la tesis del “Destino Manifiesto”, lanzada en 1845 por O’Sullivan, quien veía como mandato divino la expansión de Estados Unidos, llevada al extremo por el pirata William Walker, quien vio al Caribe como mar interior gringo y hasta invadió y se apoderó del gobierno de Nicaragua.
Hoy es de temer que la proclama de Trump se base en el Destino Manifiesto, pues creo que su verdadero interés son riquezas más valiosas que el petróleo (espeso y de menor valor en el mercado y al que ya tiene acceso con la Chevron) … ¿por qué?:
Venezuela posee reservas de oro estimadas en 8.000 toneladas; reservas de uranio de unas por unas 75.000 toneladas; las sextas reservas mundiales de gas; “tierras raras, fundamentales para las tecnologías modernas (como coltán y torio) conocidos como “oro azul”, claves para telefonía móvil, vehículos eléctricos y energías renovables, (más) litio, coltán, tantalio, grafito y cobre de alta pureza” (Euronews, Otinocorp Internacional). O sea, parte de lo mismo que Trump busca en Ucrania. (O)
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Periodista, comunicador social, abogado. Hoy, Periodista de Academia TV. Laboré 27 años en medios locales como editor, redactor y reportero. Diarios El Mercurio, La Tarde y El Tiempo; revista Tres de Noviembre del Concejo Cantonal de Cuenca; radios El Mercurio, Cuenca y América.