LA BIODANZA Y EL PARKINSON
María Laura Lozana
Cuenca conmemora tres años de Biodanza para personas con Parkinson y promueve la lucha contra el estigma social
¿Es posible mejorar la calidad de vida de las personas con Parkinson? La respuesta es un rotundo sí, y la Biodanza se está consolidando como una poderosa herramienta para lograrlo. Bajo el lema “Más de mil días cuidando la vida”, la ciudad de Cuenca celebra el tercer aniversario de un proyecto pionero que transforma el movimiento en medicina y bienestar.
Para conmemorar este hito, el pasado domingo 28 de junio el Museo de los Metales se convirtió en el escenario del emotivo encuentro “La Mirada que Abraza”. El evento, que convocó desde la sensibilidad, el respeto y la empatía, buscó visibilizar una realidad que requiere el apoyo de toda la sociedad, derribando prejuicios y generando conciencia sobre los desafíos que enfrentan quienes viven con esta condición.
Un foro multidisciplinario con enfoque humano
Uno de los momentos centrales de la jornada fue un enriquecedor conversatorio conducido por la psicóloga Belén Parra, quien actuó como maestra de ceremonia. El foro reunió a un destacado panel de profesionales y académicos que, desde lo científico, lo profesional y lo humano, compartieron las posibilidades y alternativas que el movimiento corporal aporta al bienestar integral de los pacientes.
El panel estuvo conformado por:
• Ma. Mercedes Moreno Loor: Neuropsicóloga, investigadora principal de Biodanza para Parkinson en Cuenca y terapeuta para adultos mayores de la Universidad del Azuay.
• Margarita Aveiga: Neuróloga y docente de la Universidad del Azuay.
• Nadia Guerra: Abogada y presidenta de la Fundación Parkinson Ecuador.
• Pablo Paño: Antropólogo y docente de la Universidad de Cuenca.
• Vicenta Pacheco: Fonoaudióloga y terapeuta de lenguaje y deglución especializada en Parkinson.
• Gladys Moreno: Odontóloga y decana de la Facultad de Odontología de la Universidad de Cuenca.
• Romel Ochoa: Terapeuta de movimiento y osteópata.
• María Anaís Leguízamo: Teóloga y docente de la Universidad Politécnica Salesiana.
• Marius Moore: Fotógrafo estadounidense radicado en Cuenca, quien aportó la perspectiva visual y testimonial.
Cada uno de los expertos coincidió en que abordar el Parkinson requiere una mirada integral que fusione la medicina tradicional con alternativas terapéuticas y de soporte existencial que devuelvan la dignidad y la alegría al paciente.
Un puente entre la ciencia y la comunidad
El proyecto matriz nació originalmente bajo la guía de académicos de la Universidad del Azuay (UDA) como una propuesta de movimiento orgánico complementario para la rehabilitación física. Liderada por la investigadora María Mercedes Moreno Loor, la iniciativa ya suma más de 300 sesiones en Cuenca y ha trascendido fronteras, replicándose con éxito en Bogotá, Colombia.
En este camino, el respaldo de Lucía Astudillo Loor y del Museo de los Metales ha sido fundamental; su apoyo incondicional permitió contar con un espacio adecuado, seguro y oportuno, brindando las condiciones ideales para el desarrollo y éxito de cada uno de los encuentros.
Posterior al foro, Moreno facilitó una sesión abierta y gratuita de biodanza clínica en la que participó una comunidad intergeneracional integrada por pacientes, familiares, estudiantes y ciudadanía en general.
Respaldo científico internacional
Lejos de ser solo una actividad recreativa, la efectividad de la biodanza está respaldada por la ciencia. Esta iniciativa se alinea firmemente con investigaciones de Canadá e Italia, las cuales evidencian que la danza puede ralentizar síntomas motores clave (como las dificultades en la marcha y la pérdida del equilibrio), además de estimular funciones cognitivas, la memoria y favorecer una óptima regulación emocional.
Reservas e información
El proyecto continúa abierto para recibir a nuevos participantes y familias que deseen sumarse a esta red de apoyo. Las personas interesadas en obtener más información o reservar su cupo para futuras sesiones pueden comunicarse directamente al teléfono 099 857 4072.
