Los últimos acontecimientos mundiales como la Invasión de EE. UU a Irak, la invasión de Rusia a Ucrania, el genocidio en Gaza, las intervenciones de Israel en el Líbano, la intervención de EE. UU en Venezuela y los ataques de EE. UU e Israel en contra de Irán, evidencian la cada vez mayor ineficacia del Derecho Internacional Público, cuya base son los tratados internacionales, la costumbre internacional e institucionalmente la Organización de las Naciones Unidas y otras organizaciones regionales de los Estados. Esta debilidad del Derecho Internacional se manifiesta en la carencia de sanciones o cuando ellas existen, su inaplicación, débil aplicación o simplemente su inobservancia.
La verdad es que, la agudización de la lucha por el reordenamiento del dominio y la hegemonía mundial, se desarrolla en medio de una violación constante de normas y principios elementales del derecho internacional y de la institucionalidad jurídica creada por los propios Estados, al punto que reducen las relaciones internacionales a relaciones de fuerza donde se imponen los Estados más fuertes.
Luego de la segunda guerra mundial, con la creación de la ONU, parecía que se inauguraba una nueva etapa de la humanidad con instrumentos para la convivencia jurídica pacífica de pueblos y Estados, pero pronto los intereses imperialistas y neocoloniales de las grandes potencias, la guerra fría y las disputas étnico nacionales dieron al traste con las utopías de la paz mundial.
Curiosamente, como enseña el maestro Norberto Bobbio, lo que tradicionalmente se llama Derecho Internacional, es el denominado derecho de guerra, es decir el conjunto de reglas aceptadas por los Estados como reglas obligatorias, que reglamentan la guerra como sanción, o sea, como respuesta a las violaciones de las normas que regulan las relaciones entre los Estados, de manera que hasta el momento en que la guerra no fue controlada se podía decir que los Estados vivían entre si un estado de naturaleza, lo cual significa que el estado de comunidad jurídica internacional surgió cuando se hizo de la guerra una institución regulada por reglas.
En este sentido, en la evolución del derecho internacional, hay que destacar el surgimiento de los Derechos de los Tratados y la propia Convención sobre Derecho de los Tratados, firmada en Viena el 23 de mayo de 1969.
Sin embargo, luego de la imposición del orden unipolar mundial tras la disolución de la URSS y las democracias populares, y más tarde, con las disputas Inter imperiales y de bloques interestatales del actual orden multipolar mundial, el derecho internacional sufre atropellos y erosiones muy profundas, haciéndose presentes acciones de los Estados abiertamente violatorias a las bases esenciales y fundamentales del ordenamiento jurídico internacional. como la aplicación extraterritorial del derecho, planificación y ejecución de asesinatos a personas y grupos humanos sin juicio previo, asesinatos a presidentes, jefes de estado y de gobierno, líderes políticos y religiosos, bombardeos a la población civil, masacres a mujeres, niños y ancianos, destrucción de hospitales, genocidios, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, crímenes de agresión, limpiezas étnicas, anexiones de territorios por la fuerza, imposición unilateral de medidas arancelarias violatorias de acuerdos comerciales, manipulación de tribunales arbitrales en beneficio de grandes empresas y corporaciones transnacionales.
Junto a las violaciones constantes del derecho internacional, y la imposibilidad de la ONU para intervenir e imponer sanciones, se observa también ataques a la propia democracia liberal y sus instituciones, que son sustituidas por modelos autoritarios y totalitarios donde se impone la voluntad del dictador, encubierto por una formalidad jurídica artificiosa, “legitimándose” la violación a la democracia constitucional, los derechos humanos y las agresiones a la naturaleza, lo cual se acompaña con una guerra ideológica cultural desatada por los grandes centros de información y comunicación internacionales y redes sociales manipuladas por las empresas transnacionales, cuyos personeros multimillonarios han pasado a ser, los ideólogos y modeladores de la nueva institucionalidad mundial de corte fascista.
Todo lo señalado, deriva a que los instrumentos de derecho internacional se vayan sustituyendo por acuerdos o sociedades parciales y unilaterales de Estados, que buscan imponer su voluntad, lo cual apunta al establecimiento de una mega constitución imperial con una estructura de dominio planetario basado en el reparto de poderes entren las grandes potencias y sus círculos de influencia.
Una sociedad mundial sin el imperio del derecho conduce a la imposición del más fuerte y por ello cabe la pregunta: ¿tiene alguna vigencia el derecho internacional público o empieza ser parte de la arqueología jurídica?
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Asesor jurídico, articulista de “El Mercurio”. Participa en algunas organizaciones ciudadanas como el Cabildo del Agua de Cuenca, el Foro por el Bicentenario de Cuenca y en una comisión especial para elaborar el Sistema Nacional Anticorrupción.