Cuenca a lo largo de sus 206 años de independencia política se constituyó en el núcleo del austro del país, llegando a ser considerada una ciudad regional.
Cuenca llega al aniversario 206 de su independencia, cargada del peso agobiante del centralismo, siendo una de sus manifestaciones lacerantes, la pésima calidad de las vías estatales principales, la escasa conectividad aérea y con pasajes aéreos caros.
No nos cansaremos en señalar que el centralismo le privó a Cuenca de tener un mayor peso en las empresas eléctricas CENTROSUR y ELECAUSTRO, le cercenó la competencia de Cuenca en materia de telecomunicaciones, los centralistas se llevaron la sedes de la Escuela Judicial y de CELEC, las dos esferas de almacenamiento de combustible de la terminal de Challuabamba, centralizaron procesos administrativos de algunos ministerios, eliminaron la oficina de la Corte Constitucional en Cuenca, remplazaron intendencias zonales por coordinaciones zonales como el caso de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria y el cierre de unidades de auditoría, asesoría jurídica y talento humano, imponen funcionarios de otras regiones para administrar dependencias del IESS en Cuenca y en general se observan claras y evidentes muestras de recentralización político-administrativa y deterioro de las autonomías territoriales.
En estas circunstancias de centralismo, gran parte del desarrollo de Cuenca y su calidad de vida, han sido producto de las potencialidades de su patrimonio natural y cultural y de los recursos acumulados de la actividad agropecuaria, comercial, artesanal, manufacturera e industrial, y el hecho de que, sus habitantes tienen una muy buena cultura tributaria para cumplir sus obligaciones con los gobiernos locales y con el Estado central, aunque en este último caso no se reintegra a Cuenca proporcionalmente a lo que aporta.
Además, Cuenca ha tenido siempre un sentido estratégico del desarrollo y por ello aportó decisivamente en la identificación de proyectos de generación eléctrica como del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral (Mazar, Paute Molino y Sopladora), las centrales de Saucay, Saymirín, Ocaña, el proyecto multipropósito Yanuncay, y proyectos eólicos a través de ELECAUSTRO como el Parque Eólico Minas de Huascachaca y Pimo/Can Can.
En esta misma perspectiva de desarrollo, Cuenca apostó por el impulso de sus empresas públicas como ETAPA, EMOV, EMAC, EMUVI, EMUCE, EMURPLAG, EDEC y entidades como la CORPAC, FARMASOL, Guardia Ciudadana, el Hospital de la Mujer y el Niño, el Hospital Municipal de El Valle y los proyectados hospitales municipales de Baños y Ricaurte.
Cuenca llega también a su aniversario de independencia con un importante tejido social como son sus organizaciones barriales, sindicales, artesanales, estudiantiles, deportivas, organizaciones campesinas, ambientalistas, cámaras empresariales, colegios profesionales, asociaciones de educadores, empleados públicos, intelectuales y gestores culturales, organizaciones de beneficencia, acción social y desarrollo de la comunidad, asociaciones de GAD Parroquiales y Municipales, y un fuerte movimiento por la defensa de los derechos de la mujer, la equidad de genero y la no violencia, todo lo cual hace de Cuenca una comunidad con enorme sensibilidad humanística y social.
Forma parte del tejido social de Cuenca, el movimiento ciudadano urbano y rural por la defensa de las fuentes de agua, páramos, humedales, bosques y más ecosistemas frágiles, aglutinados por el cabildo Popular por el Agua de Cuenca en unión con la FOA, las defensoras de Kimsakocha, la Comunidad de Escleras, el Sistema de Agua Tarqui-Victoria del Portete y otras juntas de agua que motivaron las consultas populares comunitarias y las consultas populares por la defensa del agua de Girón y Cuenca, llegando a confluir en el Quinto Rio de Cuenca.
Lastimosamente, Cuenca llegó a conmemorar sus 206 años de independencia política con una lesión enorme a su patrimonio ético por presuntos actos de corrupción determinados por el Contraloría general del Estado, denuncias particulares y oficiales, en la administración del Alcalde suspendido de Cuenca, respecto de lo cual la ciudadanía demanda el esclarecimiento y sanción de los hechos con el debido proceso.
Sin embargo, estas conductas torcidas, no pueden empañar la trayectoria de Cuenca en el contexto nacional, y deberá recuperarse la trayectoria de rectitud en la gestión de los recursos públicos, y con esa calidad ética deberá también demandar pulcritud nacional en el manejo de la administración del Estado sea el gobierno que fuere, y sobre todo se deberá exigir el cambio en el modelo de organización y distribución del poder en el territorio, porque para Cuenca la verdadera autonomía es vital para desarrollar sus potencialidades y para que ningún gobierno se atreva a perjudicar sus intereses estratégicos como son sus recursos hídricos.
El centralismo ha sido una barrera para el desarrollo integral de Cuenca, pero no podrá arrasar sus fuentes de agua, paramos y bosques. La dignidad de Cuenca estará siempre presente para librar nuevas batallas por sus derechos e intereses y asegurar su futuro en una nueva unidad nacional con equidad de los territorios.
Portada: imagen tomada de https://n9.cl/mmd1zl
Asesor jurídico, articulista de “El Mercurio”. Participa en algunas organizaciones ciudadanas como el Cabildo del Agua de Cuenca, el Foro por el Bicentenario de Cuenca y en una comisión especial para elaborar el Sistema Nacional Anticorrupción.