El próximo 16 de septiembre del 2026, se cumplirá el primer aniversario de la gran marcha por la defensa del agua de Cuenca, que se realizó bajo el lema “Cuenca ya decidió, ¡Kimsakocha no se toca!”, y que el pueblo llamó el “Quinto Rio” de Cuenca.
Esta movilización popular multitudinaria constituyó un hito trascendental en la lucha de más de treinta años por la defesa del agua para los habitantes de Cuenca, iniciada por las comunidades campesinas y continuada por colectivos y entidades de la Ciudad.
Hoy, esta causa sostenida por organizaciones comunitarias rurales del agua y grupos defensores de la naturaleza y el ambiente urbanos, se ha transformado en una bandera de lucha de todos los habitantes del cantón Cuenca al haberse tomado conciencia del interés vital y estratégico que significan las fuentes de agua, páramos y humedales para garantizar la vida, la alimentación, el trabajo y la producción.
Si bien la movilización social logró la revocatoria de la licencia ambiental en favor de la empresa minera DPM para iniciar la fase de explotación minera del proyecto Loma Larga, sin embargo, el peligro de avanzar en las explotaciones mineras, subsiste, no solo en Kimsakocha, sino en todas las áreas de concesiones mineras vigentes en el Azuay, tal y como se evidencia del catastro minero, la política real del gobierno nacional de expandir la minería metálica en todo el territorio nacional y las acciones prácticas que en ese sentido viene realizando el Ministerio del Ambiente y Energía, a lo que se suma las facilidades para las empresas mineras transnacionales en el Tratado de Libre Comercio Ecuador Canadá y los propios intereses mineros vinculados al grupo económico Noboa.
La ambición de las empresas mineras y los burócratas a su servicio, dan la espalda al peligro de la depredación de los páramos, humedales, bosques y vegetación protectora no solo en relación a la provisión del agua para el consumo humano y la producción de alimentos, sino, en el caso del Azuay, para los proyectos hidroeléctricos como del rio Paute. En este contexto, hay que anotar la pérdida acelerada y constante de áreas boscosas y de vegetación protectora. Para muestra, entre los años 2001 y 2025 se han perdido aproximadamente 5.6 mil hectáreas, que representa una disminución del 4.0 % de la masa forestal, según la Global Forest Watch is now Global Nature Watch.
Como se ha señalado en artículos anteriores, la realidad geográfica, forestal e hídrica es tozuda, y desbarata por sí misma, cualquier argumento artificioso e interesado de las empresas mineras y sus maniobras engañosas para instalarse y realizar la explotación minera metálica arrasando con los páramos y fuentes de agua, y luego largarse, dejando a los pueblos sumidos en la desgracia y obligados a cargar con enormes pasivos ambientales e “impactos ambientales a perpetuidad”. Así muestran las experiencias históricas. La “minería responsable” es pura palabrería. O existe el páramo o existe la minería.
En estas circunstancias de agresión a páramos, humedales, bosques y vegetación protectora, es imprescindible que en el país se avance en la expedición de una ley que declare y garantice la intangibilidad de los páramos como ecosistemas frágiles que atraviesan por una situación crítica, pero sobre todo por su importancia trascendental en la fabricación de agua dulce, además de ser un bien escaso ya que cubre apenas el 7 % del territorio nacional.
Por todo lo señalado, es imprescindible conmemorar con la mayor participación social este primer aniversario del Quinto Rio, y transformar a septiembre en un mes de movilización ciudadana desarrollando toda la agenda programada por el Cabildo Popular por el Agua de Cuenca, la Federación de Organizaciones Indígenas y campesinas del Azuay (FOA), la Junta Administradora de Agua de Tarqui-Victoria del Portete, la Comuna San Felipe de Molleturo y más colectivos ambientalistas, principalmente la participación en la marcha de conmemoración del Quinto Rio a realizarse el 16 de septiembre del 2026 a partir de las 09H00 desde la Avenida Loja y la Plaza San Roque hasta la plaza de san Francisco de Cuenca.
Esta marcha será de carácter eminentemente cívica y ciudadana, unitaria, pacífica, intercultural, sin banderías político partidarias y todos cobijados por la única consigna ¡CUENCA YA DECIDIÓ! ¡NUESTROS PÁRAMOS NO SE TOCAN!
Portada: foto María Laura Lozano
Asesor jurídico, articulista de “El Mercurio”. Participa en algunas organizaciones ciudadanas como el Cabildo del Agua de Cuenca, el Foro por el Bicentenario de Cuenca y en una comisión especial para elaborar el Sistema Nacional Anticorrupción.