¿SABOTAJE PLANIFICADO CONTRA EL PAÍS? ¡DEVUELVAN LA PLATA DEL IESS!
El Ecuador no puede dejar pasar hechos que merecen una explicación diáfana y urgente, aunque todo se pretende ocultar y distorsionar. ¿En qué se gastaron alrededor de 90 mil millones de dólares de deuda pública? ¿Dónde se invirtió ese dinero? ¿Sirvió buena parte para abonos que incrementen el valor de los papeles de la deuda en manos particulares, y de paso baje el “riesgo país”? ¿Cómo se explica que habría que pagar alrededor de USD 14.000 millones de dólares en el 2026 por amortizaciones e intereses? ¿Qué ha pasado con el 3% de incremento del IVA?
La proforma presupuestaria para el 2026 se aprobaría con un déficit adicional de USD 5.413 millones, y no se le daría dinero para la salud al IESS, mientras anuncian que toda su atención médica debería pasar al Ministerio de Salud, donde están represadas, por negligencia gubernamental, más de veinte mil operaciones quirúrgicas, no hay médicos suficientes, y la gente languidece sin medicamentos.
Durante el gobierno de Daniel Noboa la deuda con el IESS y el BIESS pasó de USD 10.151 millones de dólares (23 de septiembre del 2023) a USD 27.389 millones (mayo del 2025), según lo admite Edgar Lama, presidente del Consejo Superior del IESS. (El Universo, 28 de junio del 2025, pág. 8) La deuda se incrementó entonces, en veinte meses, durante el régimen de Noboa, en USD 17.238 millones. Cada mes creció la deuda o se llevaron, a cambio de bonos que jamás pagarán, USD 861,9 millones de dólares. Cada día USD 28,73 millones, y cada hora, día y noche, en USD 1´197.083 dólares. ¡Y siguen llevándose la plata! ¡Este manejo del dinero del IESS es una locura incontrolable y nadie sabe el destino exacto de esos montos! ¡Ni siquiera existe la certeza que el dinero llevado esté en el país!
¿Vamos a una hecatombe social sin precedentes?
¡Nada es casual y todo el despojo está organizado al detalle! El dinero del IESS se obtiene del 20,6% (un poco más de la quinta parte) de todos los sueldos y salarios de todos los trabajadores y jubilados, del sector público y privado, que se lo retiene en forma automática. Ese dinero es ahorro y propiedad exclusiva de los trabajadores y de los jubilados, que para serlo debieron aportar un mínimo de treinta años y poseer 60 años de edad. Los afiliados suman 3´770.000 personas, y los jubilados superan los 550 mil. ¡El dinero del IESS debe ser devuelto a sus únicos dueños, y explicarse el destino de los recursos transferidos por el gobierno de Noboa y de sus predecesores! ¡No se les debe permitir encubrir este manejo turbio y más que sospechoso!
Encima de llevarse o incrementar la deuda con el IESS, en monto tan colosal e imprescindible para su funcionamiento, el régimen de Noboa (con sus legisladores sumisos) expidió la “Ley de Fortalecimiento y Sostenibilidad Crediticia” para que el BIESS (con los fondos del IESS) pueda endeudarse “con entidades financieras nacionales o extranjeras”, garantizando dichos créditos con sus activos propiedad de afiliados y jubilados. ¿Falta dinero y por ello ahora buscan endeudar e hipotecar al BIESS, aunque exista el riesgo que desaparezcan todos sus activos? ¿También intentan llevarse ese dinero?
¡En el IESS debería estar la mayor cantidad de dinero contante y sonante disponible de todo el país!
¿Cómo es posible que se endeude y se hipotequen los fondos que todavía no se han llevado de esta entidad? ¿Asistimos al más grande atraco de la historia nacional?
El informe sobre el atraco bancario de 1998 y 1999, de junio del 2008 (elaborado por Eduardo Valencia, Ramiro Larrea y el Obispo de Riobamba Víctor Corral), demostró que los dueños de 17 bancos se llevaron USD 8.072 millones de dólares de sus depositantes, con los que pretendían comprar acciones de Petroecuador, INECEL, EMETEL y otras empresas públicas, como ya lo permitía la Constitución de 1998 en sus artículos 247 y 249. Pero la deuda de USD 17.238 millones de dólares, adquirida desde el 23 de septiembre del 2023, a mayo del 2025, equivale a 2,14 veces el monto del atraco bancario, esto es más del doble. Equivale a 3,28 veces los USD 5.250 millones de dólares del costo total del Canal de Panamá ampliado, una de las obras de ingeniería más grandes y costosas del mundo.
En vez de reponer el dinero que se han llevado podrían con una nueva
Constituyente amarrada cambiar el Art. 372, inciso primero, de la actual Constitución, donde dice “Los fondos y reservas del seguro universal obligatorio serán propios y distintos de los del fisco”, por otra frase que diga: “sus fondos son de propiedad social y administrados por el Estado”.
¡Dirán entonces que el Estado no puede demandar al Estado y pretenderían “evaporar” o extinguir todas las deudas con el IESS! ¡Estamos advertidos! Para eso la oligarquía necesita proclamar, aunque sea con otro fraude escandaloso y descarado, que han ganado la consulta del 16 de noviembre. No podemos meter la cabeza entre las fauces del lagarto. ¡Digámosle No a su codicia y a sus pretensiones tan peligrosas!
Portada: imagen tomada de https://n9.cl/whlaho
Doctor en Jurisprudencia y Profesor de Derecho Económico de la Universidad de Cuenca. Ex legislador, autor de varios libros sobre deuda externa, Plan Colombia y el asalto bancario en Ecuador.

