GARROTE TRUMP Y LAS ENSEÑANZAS “DE LA GUERRA”
Hoy que en Venezuela e Irán se sienten los efectos de las intervenciones militares de Estados Unidos e Israel, cobra plena actualidad lo escrito en el texto clásico sobre la filosofía bélica por Klauswitz quien, en 1832 publicó en su libro “De la Guerra”, que esta era “la continuación de la política por otros medios”.
Añadió este comandante militar de Prusia, la actual Alemania, que “la guerra no es solo un acto político sino también un instrumento político, una continuación del comercio político (pues…) La guerra es, por tanto, un acto de violencia destinado a obligar a nuestro oponente a cumplir nuestra voluntad”, tal como lo han vivido en sus carnes, Maduro y los exgobernantes iraníes asesinados por Israel.
Las guerras son eso y lo han sido siempre: un acto descarnado de fuerza para imponer la voluntad cuando se tiene un poder nacional mayor, hoy reeditado con toda la fuerza por Garrote Trump, tal como a comienzos del siglo XX cuando gobernaba Estados Unidos Theodore Roosevelt, a quien se atribuyó la frase: “Habla suavemente pero lleva un garrote”.
El “Gran Garrote Roosevelt” se hizo sentir con intervenciones militares y políticas en Cuba, Filipinas, Venezuela y hasta Colombia, donde propició la separación de Panamá para construir el Canal Interocéanico en condiciones que le sean ventajosas.
Ahora, Garrote Trump actúa porque se sabe impune en Venezuela, cuyo suelo bombardeó y a cuyo dictador apresó; mientras, ayuda a atacar Irán, enemigo de su amigo, Israel, sin que haya ninguna causa moral para vincular a su país en esa guerra, lo que tampoco hace falta pues, como señaló Klauswitz:
“Lo peculiar de la guerra se relaciona con la naturaleza peculiar de los medios que utiliza. Y el arte de la guerra puede exigir que las perspectivas políticas no sean incompatibles con estos medios… pero la perspectiva política es el verdadero objetivo, la guerra es el medio, y los medios siempre deben incluir el objetivo su concepción”.
Así que en ambos casos: Irán o Venezuela, la guerra es solo el medio, la finalidad mediata es el dominio político (para desplazar a China y Rusia, de paso), pero el fin último debe buscarse en la economía, esto es. El interés de llegar a las riquezas de Irán: petróleo, gas, carbón, cobre, hierro, cromo, manganeso, plomo, zinc (EcoNews); mientras Venezuela, aparte de su consabido petróleo, posee coltán, diamantes, hierro y bauxita y sobre todo, una de las mayores reservas de oro del mundo: estimadas en más de 2.000 toneladas (Business and Human Rights Centre).
De ahí, lo de “la democracia” es una trampa para bobos. Hasta ahora no ha caído ningún misil en los cuarteles generales de las fuerzas represoras: ni en el de la Guardia Revolucionaria pegamujeres, en Therán; ni en el de los colectivos asesinos y garroteros de opositores del chavismo en Caracas. Cuando eso pase les invitó un rosero con quesadilla. (O)
Portada: imagen proporcionada por el autor
Periodista, comunicador social, abogado. Hoy, Periodista de Academia TV. Laboré 27 años en medios locales como editor, redactor y reportero. Diarios El Mercurio, La Tarde y El Tiempo; revista Tres de Noviembre del Concejo Cantonal de Cuenca; radios El Mercurio, Cuenca y América.